Nuestros comienzos:

Mi nombre es Chema y siempre recuerdo mi infancia rodeado de animales: conejos, ardillas, tortugas... y el empeño que poníamos tanto mis hermanos como yo en criar con ellos. Y así  poco a poco se fue creando esa afición a los animales que con el tiempo se convirtió en mi profesión, veterinario. Y como no podía ser de otra manera, fue en mi consulta donde conocí a la que es hoy mi mujer, Nuria, con la que comparto entre otras cosas mi pasión por los perros.

 

Nuestro comienzo con esta raza como en la mayoría de los casos fue casual. Queríamos una raza de compañía, de pelo corto, que no ladrase, con buen carácter... y caímos en el bulldog francés. Nuestro primer impulso fue ir a "ver" un criadero y nos vinimos con Fronda y Fusta puesto que no nos podíamos decidir entre una y otra.

 

Después vino nuestro primer macho Dollar y tras una primera camada su hijo Wilson. Desgraciadamente

sus vidas con nosotros fueron breves, con lo cual se nos planteó la duda entre dejar de criar o darnos una

última oportunidad, ya que no queríamos pasar otra vez por lo mismo. Primero buscamos en el mercado nacional y de ahí al internacional hasta que dimos con lo que buscábamos. La llegada de Jerry (Incredibile Dictu) ha marcado un antes y un después en nuestro concepto de bulldog francés. Jerry aúna todas las cualidades que buscamos en un bulldog su carácter, su tipicidad y su expresividad nos hace sentir que tenemos algo especial.

Y así decidimos aumentar la "familia" con Kissy, una perra con un carácter tranquilo, dulce y cariñoso y con unas cualidades físicas y una genética extraordinarias que ha pasado a convertirse en uno de los pilares del criadero.

En nuestra mente está el incorporar progresivamente nuevos ejemplares de las mejores líneas a nivel mundial  para continuar con este proyecto con las mayores garantías.

Nuestro objetivo es la salud (física y psíquica ) y la tipicidad  y sociabilidad de nuestros cachorros, para que tengan una vida sana y digna. El futuro de la raza pasa por la cría con reproductores sanos sin descuidar el carácter de los mismos. Nuestros ejemplares pasan pruebas para evaluar su estado de caderas, rótulas, corazón ,espina dorsal y problemas respiratorios.

RIBERA DEL DUERO

El nombre de nuestro afijo proviene de la zona donde vivimos, Valladolid, rodeado de cereales y de viñedos.

Paradójicamente la elaboración de un buen vino y la crianza canina comparten esa doble vertiente de conjugar arte y ciencia. Se podría establecer un paralelismo entre las cepas con la base genética, la poda con la eliminación de caracteres no deseables, y el resultado ese vino con los cachorros. Se necesita tiempo para dar a ambos una seña de identidad y es en el principio de interminable camino el punto donde nos encontramos.

 

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